Esta es la historia de _____ Hudson una chica de 18 años londinense, es una chica extrovertida, valiente, carismática, cariñosa y sobre todo leal. Castaña pelo largo a decir verdad, ojos azules, estatura perfecta para poder ponerse tacones y poder ir en planos. Ella es fiel a sus cuatro amigas de toda la vida Aisling, Annie, Noah y Darcy. Sus vacaciones a Sydney pondrán a prueba la amistad de estas cinco chicas.
El despertador empezó a sonar demasiado temprano ya que tenía que revisar las maletas y terminar de guardar algunas cosas que eran imprescindibles. Me rasque los ojos mientras me incorporaba de mi cama de matrimonio, me senté en el borde y visualice mis maletas haciéndome una nota mental de las cosas que faltaban por meter. Me levante abrí la ventana para que se ventilara mi cuarto, hice la cama y empecé a meter en la maleta lo que me faltaba. Al terminar me metí en el baño, mire mi reflejo en el espejo me quite la coleta dejando el pelo suelto para peinármelo, después de haberlo desenredado me deshice de mi pijama abrí la ducha y me metí dejando que el agua cayera por todo mi cuerpo para así despejarme y hacerme una idea de estos dos próximos meses de verano, tenía claro que iba a ser mi mejor verano ya que a la vuelta tenía que empezar a hacerme la idea de que empezaría mi carrera de derecho. Salí de la ducha enrollando una toalla rosa a mi cuerpo, salí del baño y me centre en la ropa que había dejado en la cama antes de irme a la ducha, unos short oscuros una camiseta básica blanca y unas converses bajas del mismo color que la camiseta. Una vez vestida revise mi móvil y las chicas habían petado el WhatsApp del grupo “Verano´14”.
Darcy: Chicas, ¿Estáis preparadas para el mejor verano de vuestras vidas?
Aisling: Siiiiiiiii J
Noah: Tengo una ganas increíbles
Annie: Creo que voy a echar el desayuno de los nervios.
_____: Eres una exagerada Annie veras como no tranquilízate anda, en media hora nos vemos en el Aeropuerto.
Baje a desayunar junto con mis padres y mi hermana, al entrar en la cocina los dos estaban conversando que harían este verano ellos y mi hermana pequeña Emma la cual tenía 10 años.
-Buenos días familia, ¿No creéis que hace un día perfecto?- me acerque a mi hermana y la di un beso.
-_____ cada día me sorprende mas lo feliz que te despiertas algunos días, aunque debería de estar acostumbrado- Mi padre siempre me sorprendía. Ben era un hombre de 40 años, abogado y deportista como mi madre Ashley ella tenía 39, me tuvieron demasiado jóvenes ya que se conocieron en la universidad.
-Cariño no deberías de sorprenderte- dijo mi madre levantándose para hacerme mi desayuno, me senté al lado de mi hermana.
-Enana, ¿No me vas a echar de menos este verano?-
-Si, pero espero que me traigas algo de Australia, como por ejemplo un canguro allí hay muchos porque cojas uno no pasa nada ¿No?- Me sonrió y me di cuenta que la iba a echar muchísimo de menos.
Mi madre me dejo el desayuno delante mío, cogí una tostada y me la introduje en la boca.
- Tener cuidado hija, si necesitas más dinero dínoslo y te lo ingresamos en tu cuenta- dijo mi madre preocupándose como siempre.
-Ya lo sé mama me lo has repetido ocho veces por lo menos- solté un pequeña carcajada acompañada de mi padre.
-Ya sabes como es tu madre hija- asentí y termine mi tostada bebiéndome así mi café. Recogí el desayuno de todos y lo metí en el lavavajillas.
-En 10 minutos abajo ____ que si no vas a llegar tarde- dijo mi madre. Subí a mi habitación, me lave los dientes, me maquille un poco tapándome mis ojeras de no haber dormido apenas de pensar en el viaje, me coloque rímel y un pintalabios rojo apagado, me hice una trenza y guarde el maquillaje y el cepillo de dientes en la maleta, la cerré. Fui al cuarto de mis padres le robe un poco de colonia a mi padre “One Million” cogí todo y baje a bajo.
-Ya estoy- dije dejando las cosas en la entrada.
-Despídete de tu hermana y de tu padre y nos vamos- asi hice deposite dos besos en las mejillas de ambos y fui hacia el coche de mi madre un bmw azul, donde en el maletero estaba depositando mi madre mis maletas, me sente en el coche como copiloto y me puse las gafas de sol.
Ya nos habíamos despedido de nuestros familiares y nos encontrábamos en la zona de embarque esperando a que anunciaran nuestro vuelo mientras que Annie, Aisling y Noah discutían cual de las tres iría en una de las dos ventanilla del avión.
-Joder yo me mareo si voy en el pasillo- Anuncio Annie.
-Vale, pues para ti una ventanilla y la otra la hechamos a un pares y nones Noah- dijo Aisling, Darcy y yo nos reimos ante la propuesta de la rubia.
Al final se quedo la ventanilla Aisling y Annie iba a su lado, yo estaba sentada delante de ellas junto a Noah y Darcy. Durante el vuelo dormimos la mayor parte del tiempo, menos las ultimas dos horas de viaje que íbamos charlando de lo que haríamos nada mas llegar al chalet que habíamos alquilado para los dos meses. Al aterrizar es Sydney fuimos a recoger nuestras respectivas maletas y como siempre Annie ya la había liado y solo acabábamos de llegar.
-No me hace gracia, porque siempre me pasa a mi todo. Quiero mi maleta joder- dijo cruzándose de brazos, Aisling la abrazo.
-Tranquila ya veras como dentro de poco viene, si no yo te dejo ropa- Annie asintió mientras miraba las maletas que pasaban por enfrente suya.
-Voy a dar una vuelta a ver si la encuentro- Todas asentimos mientras mirábamos como Annie se alejaba indignada.
*Narra Annie*
Todo siempre me pasaba a mi, asi que decidi ir a buscar por otras cintas mi maleta esto no era normal, encima mi maleta destacaba por dios era rosa con lunares blancos. Iba mirando las cintas de un lado a otro cuando me choco contra algo, levanto mi vista y veo a un chico rubio con ojos azules y unas fracciones perfectas, y su labio adornado con un aro negro.
-Lo siento estaba distraída- me mordí el labio inferior mostrando nerviosismo.
-Tranquila no pasa nada- y entonces me perdi en su sonrisa. -¿Buscas algo?- pregunto mordiendo asi su pircing.
-Mmmm, pues la verdad es que si, he perdido mi maleta asi que me voy a buscarla- dije huyendo de allí, el me dedico una sonrisa y me puse a buscarla hasta que al fin la encontré y me dirigí hacia donde había dejado a las chicas. Al llegar salimos por la puerta mientras les explicaba donde había encontrado mi maleta y que me había chocado con un chico gracias a mi torpeza. Cuando nos disponíamos a salir del Aeropuerto había un monton de chicas haciéndose fotos con cuatro chicos, uno de ellos tenia el pelo verde, cuando se giro el rubio me di cuenta que era el chico con el que me había chocado.
-Aisling- la susurre por lo bajini- El rubio de ahí es con el que me he chocado- la castaña se rio, Aisling era mi mejor amiga a parte de las demás, pero nosotras nos conocíamos desde muchísimo antes.
-Es muy guapo, es raro que te hayas chocado con alguien tan guapo- dijo dándome un leve golpe en el brazo derecho.
-Eres una gilipollas tronca- meti mi maleta en el maletero del taxi donde las demás se habían montado, y después me adentre a el, observando por ultima vez al chico rubio.
Nos encontrábamos enfrente del chalet blanco que habíamos alquilado, Annie tenia las llaves y por lo tanto abrió la puerta poco a poco, ya que decía que tenia que ser sorprendente.
-Venga ya podeis entrar- La primera en entrar fue Annie, seguida de Noah y Aisling, y después entramos yo y Dary.
-Esto es increíble- dije observando las vistas d Sydney, la casa era increíble, una gran piscina a la derech al lado de esta un gran jardín. A nuestra izquierda estaba la casa donde todas estaban ya dentro, mientras yo estaba fuera observando todo.
Despues de una hora colocando toda nuestra ropa, Annie y Noah se fueron a hacer la compra mientras nosotras colocábamos todo a nuestro gusto. Cuando llegaron decidimos comer y cambiarnos para ir a la piscina.
-La ultima que se tire friega la comida y la cena de hoy- dijo Noah corriendo para tirarse a la piscina, y adivinar quien perdió, Annie y su torpeza ya que se escurrió antes de llegar al agua y se comio todo el suelo. Nos estuvimos riendo de ella un buen rato hasta que se colo una pelota de playa en nuestro jardín. Llamaron al timbre y me levante cogi la pelota y fui hacia la puerta, al abrirla me entontre on un chico bastane guapo, moreno, con una sonrisa de oreja a oreja, mientras me estaba mirando.